La primera planta de reciclaje de baterías de España abrirá en León en 2030

La primera planta de reciclaje de baterías de España abrirá en León en 2030

Cubillos de Sil, en León, acogerá la primera planta de reciclaje de baterías de vehículos eléctricos de España. Entrará en funcionamiento a finales de 2023, con capacidad para tratar hasta 8.000 toneladas al año.

Endesa proyecta la construcción de la primera planta de reciclaje de baterías de España. El proyecto, que forma parte del plan Futur-e de la compañía, se hará realidad en colaboración con Urbaser.
Está prevista que la planta de reciclaje de baterías de León empiece a funcionar a finales de 2023. Para su construcción se ha calculado una inversión de 13 millones de euros.
La planta estará ubicada en la localidad leonesa de Cubillos de Sil, en los terrenos en los que actualmente se asienta la central térmica que ya se encuentra en proceso de desmantelamiento.
Tratamiento circular para el reciclaje de baterías“La planta de reciclaje de baterías de vehículos eléctricos se trata de una clara apuesta por el desarrollo sostenible y la protección medioambiental, a través de la economía circular“, explica Endesa.
La nueva empresa conjunta gestionará la recogida de baterías eléctricas en España y Portugal, su almacenamiento temporal seguro y su transporte a Cubillos del Sil, para su posterior tratamiento. En las nuevas instalaciones de Cubillos del Sil, serán adaptadas, para su reutilización, aquellas baterías que admitan esa operación. Las restantes serán descargadas eléctricamente, desmontadas y sometidas a un proceso de separación y trituración que permitirá reciclar los materiales presentes, como plásticos, aluminio y cobre.
En León, también se tratará el black-mass. Este constituye la fracción rica en metales estratégicos, de gran valor en Europa, como son el cobalto y el níquel, ambos esenciales para la fabricación de nuevas baterías.
En funcionamiento a finales de 2023El calendario del proyecto se ha definido con el objetivo de iniciar cuanto antes las tareas de construcción, de modo que la planta pueda entrar en operación a finales de 2023.
No obstante, se prevé iniciar la actividad logística con antelación: la recogida, el transporte y el almacenamiento de las baterías se adelantará para garantizar el volumen necesario para arrancar la planta a pleno rendimiento.
El desarrollo de estas actividades generará unos 50 empleos directos, más otros tantos indirectos aún por cuantificar. Esta planta satisfará la demanda de reciclaje tanto en España como en Portugal. Se estima una capacidad de tratamiento anual de 8.000 toneladas de baterías eléctricas.

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